Cortito #229: El arte de mirar

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Buen domingo,

El martes es la última oportunidad para ingresar a Negocios Exitosos.

“Sofi ya me lo dijiste por todos lados”

Sí, porque la repetición es fundamental para que se preste atención en un mundo saturado de información.

Este es el momento porque se termina.

Vamos cortito y al pie.

🧠 HOY CORTITO Y AL PIE:

  • Para leer: “The Way to Love”:
  • Para pensar: tenés permiso.
  • Últimos días: cierra la inscripción a Negocios Exitosos.

Para leer

Estoy leyendo “The Way to Love” de Anthony De Mello. Libro de más de 30 años con meditaciones breves reales sobre la vida y el amor (amor generalizado, no exclusivamente romántico)

Son 31 meditaciones, te dejo un extracto para que entres en tono:

¿Cómo podrías crear un mundo feliz, amoroso y pacífico? Aprendiendo un arte sencillo, hermoso, pero doloroso: el arte de mirar. Así es como se hace: cada vez que te sientas irritado o enojado con alguien, a quien debes mirar no es a esa persona, sino a ti mismo. La pregunta no es “¿Qué le pasa a esta persona?”, sino “¿Qué me dice esta irritación sobre mí mismo?”.

Es cortito, profundo y práctico.

Para pensar

Creemos que si hacemos felices a todos, nosotros también vamos a estar contentos.
Decimos que sí, estamos siempre disponibles, priorizamos a otros todo el tiempo: padres, hijos, amigos, hermanos, parejas, etc.

Pero la realidad es exactamente la opuesta.

Cada vez que traicionás tus prioridades para satisfacer las de otro, estás diciendo:
“Lo que yo necesito no importa tanto como lo que esta persona necesita”.

Estás eligiendo la comodidad momentánea de evitar una conversación incómoda, a costa del sufrimiento permanente de vivir una vida que no sentís como tuya.

Como dijo Herbert Bayard Swope, ganador del Premio Pulitzer: “No puedo darte una fórmula segura para el éxito, pero puedo darte una fórmula segura para el fracaso: intenta complacer a todos todo el tiempo”.

Por si necesitabas leerlo hoy:

Tenés permiso para decir que no.

Tenés permiso para priorizar tu bienestar.

Tenés permiso para decepcionar a otros si eso significa ser fiel a vos mismo.

Tenés permiso para cambiar de opinión.

Tenés permiso para establecer límites.

No necesitás ganarte ese permiso. No tenés que ser lo suficientemente exitoso, ni lo suficientemente bueno, ni lo suficientemente generoso primero. Ya lo tenés, simplemente porque estás vivo.

La pregunta no es si tenés permiso.


La pregunta es: ¿lo vas a usar?

Eso es todo por hoy

Nos leemos la próxima semana.

Sofi Contreras

Abrazos virtuales!

Fima de Sofia